Recortes presupuestarios, decisiones que afectan políticas de igualdad de género, controversias sobre derechos humanos y discursos que tensionan el debate público forman parte de las primeras alertas identificadas por la Auditoría a la Democracia de Corporación Humanas. El monitoreo, correspondiente a marzo y abril de 2026, busca observar posibles retrocesos democráticos desde una perspectiva feminista y de derechos humanos.
Por Redacción La Neta
¿Qué hechos podrían estar afectando la calidad de la democracia en Chile? ¿Cómo impactan determinadas decisiones públicas en la garantía de derechos, la igualdad y la participación?
Con estas preguntas como punto de partida, Corporación Humanas inició la Auditoría a la Democracia, una herramienta de monitoreo que busca identificar y analizar medidas, discursos y decisiones institucionales que puedan afectar estándares democráticos y de derechos humanos, con especial atención a sus efectos sobre mujeres y diversidades sexo-genéricas.
El primer informe, que abarca el período comprendido entre el 11 de marzo y el 30 de abril de 2026, identifica diez alertas democráticas. Entre ellas se encuentran el recorte presupuestario del 3% aplicado a los ministerios —incluido el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género—, la desvinculación de la directora del SernamEG mientras enfrentaba un tratamiento por cáncer de mama, la suspensión de proyectos estadísticos sobre género y diversidad en el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y la decisión de no adherir a una declaración de la OEA en favor de los derechos de las personas LGBTIQ+.
El monitoreo también analiza hechos ocurridos durante abril, como las declaraciones de la senadora Vanessa Kaiser cuestionando la existencia del Ministerio de la Mujer, la derogación de circulares educativas que incorporaban perspectiva de género e inclusión en establecimientos educacionales, así como episodios de violencia política contra autoridades públicas mujeres.
Más allá de la contingencia
Aunque cada una de estas situaciones tiene características particulares, la Auditoría identifica un patrón común: el debilitamiento o cuestionamiento de mecanismos institucionales orientados a garantizar igualdad, participación y protección de derechos. Desde esta perspectiva, las alertas no sólo permiten observar hechos aislados, sino también comprender tendencias que podrían afectar la calidad democrática en el mediano y largo plazo.
La iniciativa se inspira en experiencias internacionales de monitoreo democrático y propone una lectura que incorpora las dimensiones electoral, liberal, participativa, deliberativa e igualitaria de la democracia, sumando además una mirada feminista sobre los efectos diferenciados que determinadas decisiones tienen en la vida de mujeres y diversidades.
En tiempos de alta polarización y aceleración informativa, detenerse a observar los procesos resulta fundamental para fortalecer el debate público y resguardar los estándares democráticos.

