El veto de Trump a tres medios de comunicación llega a los tribunales: un juez frena la medida de forma provisional

El conflicto entre Donald Trump y varios medios estadounidenses llegó esta semana a los tribunales después de que la Casa Blanca prohibiera el acceso de CNN, MS NOW y Político a sus instalaciones. En respuesta, otros medios de comunicación decidieron abandonar la Casa Blanca para expresar su apoyo a los periodistas expulsados y su oposición a esta decisión.  

Por: Jane Vignancour

El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el 18 de septiembre en su red social Truth Social, que prohibía el acceso a la Casa Blanca a tres medios de comunicación, CNN, MS NOW y Político. Justificó su decisión acusando a los tres medios de publicar “ficción y mentiras” y “fake news” sobre su administración. Al día siguiente, el Servicio Secreto impidió la entrada de periodistas de los medios afectados y les retiró sus acreditaciones. 

Los tres medios de comunicación presentaron una demanda contra la administración de Trump el 21 de septiembre, alegando que esta decisión violaba la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que protege, entre otros derechos, la libertad de expresión y la libertad de prensa. También argumentaron que fueron excluidos sin haber recibido previo aviso ni haber tenido la oportunidad de impugnar dicha decisión.

De hecho, la Primera Enmienda establece que el Congreso no puede aprobar leyes que restrinjan «la libertad de expresión o de prensa». En este caso, la cuestión jurídica no se limita a determinar si la Casa Blanca puede controlar el acceso a ciertas actividades o lugares, sino si el gobierno puede privar a ciertos medios de comunicación del acceso periodístico debido al contenido o al punto de vista de su cobertura.

La Administración Trump defendió la medida con otro argumento. El Gobierno sostuvo posteriormente que las restricciones estaban relacionadas con la seguridad nacional y afirmó que “el acceso a la Casa Blanca es un privilegio, no un derecho”. Sin embargo, durante la audiencia del 23 de septiembre, el juez federal Timothy Kelly se mostró escéptico frente a esta justificación. En su decisión del día siguiente, consideró que los tres medios tenían argumentos sólidos para sostener que la Administración había vulnerado su derecho al debido proceso, protegido por la Quinta Enmienda: no habían recibido una notificación previa ni la posibilidad de impugnar la decisión.

El 24 de septiembre, Kelly ordenó provisionalmente a la Administración restablecer las acreditaciones de CNN, MS NOW y Politico y prohibió durante 14 días que los funcionarios aplicaran el veto. La decisión no resuelve todavía el fondo del caso ni constituye una sentencia definitiva sobre la Primera Enmienda. Se trata de una medida temporal mientras continúa el litigio.

Lo que esto implica para el trabajo periodístico 

El conflicto tiene una dimensión concreta para el trabajo periodístico. Las consecuencias se hicieron visibles el 21 de septiembre, cuando las principales cadenas CBS, NBC, ABC y Fox News suspendieron temporalmente su participación en el pool. Ese día, Trump participó en la inauguración de un nuevo helipuerto de la Casa Blanca, pero la transmisión oficial no contaba con el equipo de audio habitual de los medios y gran parte de sus declaraciones quedó inaudible por el ruido de un helicóptero.

La Casa Blanca respondió creando su propia señal, llamada “Trump TV”, para difundir directamente imágenes, anuncios y actividades de la Administración. La iniciativa permite al Gobierno controlar qué contenido transmite y cómo lo presenta, en lugar de depender exclusivamente de la cobertura de los medios.

Por ahora, la orden judicial es temporal y el conflicto continúa. El Comité de Reporteros para la Libertad de Prensa señaló el 24 de septiembre que había recibido informes según los cuales la Casa Blanca todavía no había restablecido completamente el acceso de los medios afectados, pese a la orden del juez. El caso deberá seguir su curso para determinar si el veto puede mantenerse legalmente.