Premio Nacional 2026 : Ana María Stuven, la «historiadora de las mujeres»

Ana María Stuven es la segunda mujer en recibir el Premio Nacional de Historia desde su creación en 1974. Historiadora, ha dedicado parte de su trabajo al lugar de las mujeres en la historia, pero también a su situación en la sociedad actual, en particular a través de su compromiso con las mujeres privadas de libertad.

Por: Jane Vigancour, practicante de La Neta 

El 7 de septiembre de 2026, el Ministerio de Educación de Chile eligió a Ana María Stuven como la ganadora del Premio Nacional de Historia 2026. Stuven se convierte en la segunda mujer en recibir este premio desde su creación en 1974, después de Sol Serrano en 2018.

Consultada por la Tercera sobre esta distinción y sobre el hecho de ser solo la segunda mujer en recibir el premio, Ana María Stuven responde : «Es un dato que me interpela. A las mujeres nos ha costado más acceder, no solo a este Premio, sino a oportunidades equivalentes a los varones en la universidad, en la vida profesional y en otros ámbitos.»

Las mujeres como “agentes históricas»

Licenciada en Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile, periodista de la Universidad de Chile y doctora en Historia, con un magíster en Historia y un magíster en estudios latinoamericanos, Ana María Stuven ha dedicado parte de su trabajo a desplazar la mirada de la historiografía tradicional, largamente centrada en las élites y los grandes acontecimientos, hacia las estructuras sociales, las organizaciones y los actores que quedaron al margen de los relatos históricos.

Es en ese proceso que las mujeres dejaron de ser figuras excepcionales de la historia para convertirse en «agentes de cambio a lo largo de nuestra historia». «Me enseñaron que las mujeres no estábamos en la historia. Solo aparecíamos como reinas, santas o prostitutas. Pero descubrí que en el siglo XIX ejercían poder tras bambalinas: educaban a la elite y presionaban por derechos. Ese rol lo negó la historia oficial», señaló en entrevista con Universidad de Chile. 

Así, un aspecto fundamental de su trabajo ha consistido en rehabilitar el rol de las mujeres en la historia. Según ella, la historia de las mujeres no debe mirarse sólo desde el ángulo de las desigualdades, la sumisión y las restricciones que sufrieron: eso equivale a reducirlas a víctimas pasivas, cuando las mujeres han sido y son agentes históricas. En sus obras Historia de las mujeres en Chile (2011) y Feminismo: un concepto necesario para la historia de las mujeres en Chile (2026), pone de relieve el rol jugado por las mujeres en la religión, la educación y la vida política. Ana Stuven describe a las mujeres como sujetos que actuaron, resistieron y transformaron su época. «Por eso me interesa hablar de feminismo históricamente […] Hubo mujeres católicas, liberales, obreras, laicas, que desde lugares muy diferentes fueron ampliando los límites de aquello que les estaba permitido hacer y pensar. El concepto de feminismo nos permite recuperar esa diversidad sin imponer al pasado nuestras categorías actuales», explica a Culto.

Una historiadora que estudia a las mujeres y se compromete con su realidad

Además, Ana María se compromete con los problemas concretos de las mujeres en situación de vulnerabilidad. En el año 2000 fundo la Corporación Abriendo Puertas, cuyo objetivo es favorecer la reinserción social de las mujeres privadas de liberad. De esa experiencia, ella recuerda: «Fui a la cárcel y eso cambió mi vida, porque me hizo tomar conciencia de la invisibilidad de las mujeres, de su sufrimiento, de la injusticia de la que son víctimas, de la discriminación, y eso me hizo entender que vivimos en una sociedad donde las disfunciones nos impiden dialogar entre dos mundos.»