ExpoFamily 2026 reúne en Las Condes a figuras de la derecha conservadora para hablar sobre la familia

El sábado 17 de octubre, el  Centro Parque en las Condes acogió la segunda edición de ExpoFamily, un encuentro conservador centrado en la familia tradicional, los valores cristianos y la “batalla cultural” contra la izquierda. Entre los invitados figuraban el sacerdote Javier Olivera Ravasi, el escritor argentino Agustin Laje y el estadounidense Tim Ballard. 

Por Charlotte Duplantier, practicante de La Neta

“¡Chi, chi, chi, le, le, le, ¡viva Chile!”. Eso era lo que se oía gritar el sábado 17 de octubre desde el CentroParque, en Las Condes. Allí, en un exclusivo evento, se congregaron alrededor de 800 personas para participar en la Expo Family, un encuentro que buscaba reunir a representantes del mundo político y de la sociedad civil en torno a un objetivo común: proteger la familia tradicional.

Creado por Chema Librería , este congreso busca, según su sitio oficial, “fortalecer, visibilizar y celebrar el rol fundamental de la familia – padre, madre e hijos – como pilar del desarrollo social” y “entregar herramientas  prácticas y espirituales para la defensa y su fortalecimiento». 

¿Qué vínculos tiene con la política chilena ? 

Desde que comenzó a organizarse la cumbre, distintas figuras políticas promocionaron el evento a través de sus redes sociales e invitaron a sus seguidores a comprar entradas, cuyos precios fluctuaban entre los $22.000 y los $90.000. Entre ellas estuvieron el diputado republicano Benjamín Lorca y la senadora Vanessa Kaiser, quien también asistió al encuentro junto a su hermano, el diputado Johannes Kaiser.

El evento reunió, además, a otras figuras de la política chilena, principalmente del sector de la ultraderecha, como el diputado José Antonio Kast Adriasola, hijo del actual presidente; la exministra vocera de Gobierno, Mara Sedini; y los diputados Chiara Barchiesi y Cristóbal Urruticoechea.

¿Quienes hablaron y qué dijeron ? 

La jornada incluyó paneles con expositores de distintos ámbitos, entre ellos académicos, médicos y activistas. Una de las figuras más controvertidas fue el sacerdote argentino Javier Olivera Ravasi, cuestionado por organizaciones LGBTIQ+ debido a los contenidos que difunde en su canal de YouTube, QueNoTeLaCuenten. Allí ha publicado testimonios de personas que aseguran haber “abandonado sus tendencias homosexuales” y se ha referido a la atracción hacia personas del mismo sexo como un “deseo antinatural” y una “tendencia desordenada”.

Durante su turno en el micrófono, el sacerdote Olivera habló sobre la importancia de la educación cristiana de los hijos para la formación valórica y fomentó la formación alternativa  a través del homeschooling, que busca educar a “hijos para el cielo”

Otro de los participantes que llamó la atención del público fue Tim Ballard, activista estadounidense y fundador de una organización contra la explotación sexual infantil, cuya historia inspiró la película Sound of freedom. Sin embargo, su nombre ha aparecido en los medios por denuncias de agresión sexual hacia mujeres que trabajaban con él en su organización. Aunque no hubo consecuencias penales por falta de pruebas, su presencia fue criticada, en especial por la oposición. La diputada Carolina Tello (Frente Amplio) denunció “la hipocresía de la ultraderecha chilena, que invita a hablar de ‘familia’ a Tim Ballard, un sujeto acusado de usar la lucha contra la trata infantil como pantalla para abusar sexualmente de mujeres”. 

El cierre de la jornada estuvo a cargo del escritor argentino e ideólogo del gobierno de Javier Milei, Agustin Laje. En su charla, se refirió a la importancia de la familia como “la comunidad natural de origen del ser humano fundada en la capacidad generativa propia y exclusiva de la unión entre un hombre y una mujer, […] un hombre y un hombre no reproducen vida, una mujer y una mujer no reproducen vida y una femenista con 3 gatos no se reproduce”. 

En la misma línea, agregó que las familias monoparentales o homosexuales no son verdaderas familias “porque no pueden hacer funcionar una sociedad”.  

Luego repasó los “pasos que han destruido la familia”, que vinculó con “las ideologías del patriarcado, de género, abortistas y del feminismo radical”.  

“¿Que es el patriarcado? es una de las grandes construcciones ideológicas con las cuales le han quemado la cabeza millones de chicas. […] Es un mito”, sostuvo. Para sostenerlo, utilizó datos como la esperanza de vida: “La mujer tiene 83 años de esperanza de vida al nacer, el hombre 79 años. […] Esto es una brecha de género interesante”. Agregó que la vida de los hombres “vale menos que la de la mujer en la sociedad de hoy”. Para finalizar, pidió a los espectadores que protegieran a sus hijos y a “los gobiernos de derecha que usan el podar para desmontar estas políticas”.  

La jornada también tuvo una aparición sorpresa: la de Patricio Maturana, apenas un día después de obtener la libertad condicional. El excapitán de Carabineros fue condenado por dejar ciega a la hoy senadora Fabiola Campillai durante el estallido social. Su presencia fue anunciada por Claudio Crespo, exteniente coronel de Carabineros, quien lo presentó como una “víctima de los bárbaros, del octubrismo, del comunismo y de una mujer como Fabiola Campillai que lo ha perseguido por todos lados”.

Al tomar la palabra, Maturana declaró: “Ya llevamos seis años privado de libertad. Seis años en donde quisieron hacernos daño. Pero aquí está lleno, lleno de gente que jamás perdió la esperanza. Siempre creímos que la libertad iba a avanzar”.

Un evento que incita “al odio contra la diversidad familiar y las personas LGBTIQ+”

La organización de esta segunda edición ha suscitado dudas sobre su impacto en los derechos de las personas LGBTIQ+. La fundación Iguales cuestionó la participación de Javier Olivera Ravasi por sus posturas sobre terapias de conversión: “Presentar eso como una opinión más en un congreso sobre la familia no es pluralismo, es dar legitimidad pública a una práctica que daña”. En la misma linea, para el Movimiento de Integracion y Liberacion Homosexual (MOVILH), el encuentro es “una clara incitación al odio contra la diversidad familiar y las personas LGBTIQ+”.