Derechos de las mujeres Chile: ejes del nuevo gobierno y el Congreso

Con la llegada del nuevo gobierno y la instalación del Congreso en Chile, se delinean los primeros ejes en derechos de las mujeres en Chile, con foco en empleo, corresponsabilidad y violencia de género.

*Por Sasha Ortega

La instalación del nuevo gobierno en Chile no solo implica nuevas autoridades, sino también la configuración de un nuevo escenario político. Con la llegada de José Antonio Kast a la presidencia,  la conformación de su gabinete y la instalación del nuevo Congreso, se redefinen prioridades, equilibrios y posibilidades de avance en materia de derechos de las mujeres en Chile.

En este contexto, la presentación realizada ante la Comisión de Mujeres y Equidad de Género de la Cámara de Diputadas y Diputados el pasado 25 de marzo marca una hoja de ruta inicial. Esta agenda de género en Chile prioriza la inserción y permanencia laboral de las mujeres, el fortalecimiento de políticas de conciliación y corresponsabilidad, y el abordaje integral de la violencia de género, incluyendo su expresión en entornos digitales.

Estas definiciones no solo orientan el trabajo legislativo, sino que también dan cuenta de un intento por articular políticas públicas interministeriales con enfoque de género desde el arranque del nuevo gobierno.  

Agenda de género en Chile: ejes prioritarios del Ministerio de la Mujer

En el marco de la presentación realizada por la ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Judith Marín, ante la Comisión de Mujeres de la Cámara de Diputadas y Diputados, se definieron tres ejes prioritarios que orientan la acción pública hacia una mayor equidad.

El primero se centra en el empleo femenino, promoviendo la inserción y permanencia laboral mediante mejores condiciones y más oportunidades. 

El segundo eje apunta a  entregar apoyos concretos para compatibilizar trabajo, vida personal y cuidados, junto con fomentar una cultura de corresponsabilidad. 

El tercero,  pone foco en la seguridad y el derecho a una vida libre de violencia, fortaleciendo la prevención, persecución y reparación, así como la coordinación institucional para garantizar respuestas más oportunas y efectivas. 

Brechas estructurales que enfrentan las mujeres

Tal como han señalado el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), persisten barreras estructurales  para el acceso  y permanencia de las mujeres  en el mercado laboral, como la desigual distribución de los cuidados, las brechas salariales y la discriminación a lo largo del ciclo  de la vida.

A esto se suma que, según la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo, las mujeres continúan dedicando significativamente más horas al trabajo no remunerado que los hombres. 

En este escenario, la agenda que comienza a delinearse busca hacerse cargo de estas desigualdades  , con medidas orientadas a redistribuir los  cuidados y avanzar hacia una vida más segura y libre de violencia. 

¿Cómo afectará el recorte del 3%?

En paralelo a la definición de estos ejes, el ajuste fiscal anunciado por el gobierno -que contempla un recorte del 3%- abre una interrogante clave: ¿con qué recursos se sostendrán estas prioridades?

La reducción del gasto público podría tensionar la implementación de políticas orientadas a la equidad de género, especialmente aquellas que requieren inversión sostenida, como los sistemas de cuidados, la prevención de la violencia y el fortalecimiento institucional.

En ese escenario, el desafío no será solo definir una agenda, sino garantizar su viabilidad. Porque sin recursos, la agenda de género en Chile corre el riesgo de quedar en el plano declarativo, sin capacidad real de transformar las condiciones de vida de las mujeres.