Encuesta de APROFA revela cómo las juventudes chilenas se informan sobre sexualidad: IA, brechas de conocimiento y acceso a salud

El miércoles 2 de septiembre, la Asociación Chilena de Protección de la Familia (APROFA) realizó un hito de lanzamiento de su última encuesta titulada “Hablemos Claro: Juventudes y Sexualidad”, que busca entender cómo los jóvenes se informan sobre esta materia. Uso de la inteligencia artificial (IA), falta de conocimientos y diferencias en el acceso a la atención a la salud, eso es lo que nos revela la encuesta.

Por Charlotte Duplantier, practicante de La Neta

¿Por qué producir una encuesta sobre educación sexual ? 

APROFA, una organización especializada en la defensa de los derechos sexuales y reproductivos, presentó el pasado miércoles 2 de septiembre, los resultados de “Hablemos claro: Juventudes y Sexualidad”, una encuesta realizada a jóvenes entre 14 y 29 años para conocer cómo se informan, conversan y aprenden sobre sexualidad.

El hito de lanzamiento, realizado en el auditorio Salvador Allende de la Universidad Academia de Humanismo Crstiano, reunió a distintas organizaciones de la sociedad civil, para socializar los resultados de este estudio. Además, contó con un panel de conversación integrado por Deby Salazar Bustos, activista feminista y voluntaria de Intransigentes; Byron Bustamante Palma, psicólogo y Coordinador de Prácticas Profesionales de la Escuela de Psicología de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano; y Miguel Cares Rayo, sociólogo, investigador y docente.

Sobre la importancia de esta instancia, desde APROFA señalaron que “Las juventudes están buscando respuestas y la evidencia permite conocer dónde y cómo acceden a información sobre sexualidad. El desafío es responder a esa necesidad y garantizar el acceso a información adecuada, oportuna y basada en evidencia, que permita a las personas jóvenes tomar decisiones informadas y ejercer sus Derechos Sexuales y Reproductivos”

¿Qué nos enseña la encuesta ?

 A través de un cuestionario, los jóvenes respondieron a una serie de preguntas. La primera es cómo se informan sobre sexualidad. El 92% de los jóvenes habla con sus amistades, 72 % con sus parejas, 54 % con profesionales de la salud, 44 % con su familia y un 20% con el uso de herramienta de Inteligencia Artificial, es decir 1 de cada 5 jóvenes chilenos. Este último dato abre cuestionamiento sobre el rol que la IA está adquiriendo para resolver dudas sobre sexualidad, en un contexto en que su uso va en aumento. Además, al basarse en datos humanos, la IA podría reproducir sesgos de género. Asi, su uso para temas de educacion sexual podria influenciar en la manera en que los jóvenes construyen sus representaciones sobre las relaciones sexuales. Frente a este escenario, APROFA plantea la necesidad de integrar la inteligencia artificial dentro de la ESI. 

La segunda parte de la encuesta se centra en los conocimientos y las necesidades de los jóvenes en materia de sexualidad. Mientras que el 79 % declaran tener conocimientos sobre consentimiento y el 73 % sobre métodos anticonceptivos, 4 temáticas, que son métodos de barrera, gestión menstrual, reproducción y placer, no superan el 50% de percepción de conocimiento. Esta brecha de conocimientos entre métodos anticonceptivos (73 %) y de barrera (49 %) demuestra un conocimiento desigual y fragmentado sobre este tema. 

En relación con el placer, solo el 45 % de las juventudes considera tener conocimientos al respecto. Sin embargo, este resultado presenta una importante brecha de género: mientras el 60 % de los hombres señala tener conocimientos sobre el placer, esta cifra disminuye al 40 % entre las mujeres. Esta diferencia plantea preguntas sobre la forma en que se está educando a las juventudes en torno al placer y podría estar relacionada con procesos de socialización diferenciados según el género.

Finalmente, la encuesta cuestiona el acceso a la atención a la salud sexual y reproductiva : sólo el 55% declara asistir anualmente a un centro de salud. Pero, las brechas de acceso a la salud son mayores desde la mirada de género : el 50% de los hombres nunca ha asistido a un centro de salud, contra solo el 14% de las mujeres. 

Además, cuando se analiza los datos según la orientación sexual, las brechas son muy importantes. Los gays y las lesbianas son los grupos que reportan recibir menos atención en salud sexual y reproductiva, lo que se podría relacionar con experiencias de discriminacion y una atención históricamente marcada por una mirada heteronormativa de la salud sexual y reproductiva.