La redistribución de escaños redefine el peso electoral de los territorios, con efectos en la competitividad de los distritos, la definición de candidaturas y los pactos políticos de cara a las parlamentarias de 2029.
Por Mistral Ensignia Fries.
El Servicio Electoral de Chile (Servel) tiene la obligación legal de actualizar la distribución de escaños tras cada Censo. En ese marco, el pasado 18 de abril publicó una nueva distribución que afectaría a varios distritos.
El ajuste se basa en un criterio proporcional y técnico: los distritos con mayor población tienen más representantes, con un mínimo de tres y un máximo de ocho escaños. En ese marco, la Región Metropolitana es la principal zona donde se concentran los cambios, particularmente en los distritos 8, 9, 10, 11, 12 y 14. También se registran alzas en otras regiones del norte y centro del país: Antofagasta aumenta un escaño en el distrito 3, Coquimbo llega a 8 diputaciones en el distrito 5 y Biobío aumenta a 6 representantes en el distrito 21.
Por otro lado hay regiones como Atacama, O’Higgins, Maule o la Araucanía que pierden escaños, lo que refleja cambios en la distribución de la población a nivel nacional y un traspaso de representación en territorios.
Es importante tener en claro que el número total de diputados y diputadas se mantiene en 155. Sin embargo, la redistribución del Servel modifica el peso electoral de las distintas zonas y regiones del país y podría influir en la competitividad de los distritos, la definición de candidaturas y la conformación de pactos para las próximas elecciones.
Impacto en el escenario electoral
El nuevo mapa electoral entrará a correr para las próximas elecciones parlamentarias en 2029, por lo que no impactará los procesos electorales en curso.
La redistribución que hace el Servel redefine el poder territorial, pero no aborda otros temas pendientes en materia electoral, como la desigualdad de género en la representación política.

