Desear el poder

 

Por Kena Lorenzini, concejala electa en Ñuñoa

Desear el poder, con ansias….eso fue el mensaje para los varones durante generaciones, y el encargo para las mujeres fue que debíamos apoyarlos y empujarlos hacia allá, tenerles paciencia y cafecito.

Pero, feminismo fue la única revolución exitosa del Siglo XX y que siguió avanzando sin retroceder, un avance a veces más lento y otro con tsunamis de juventud y las cosas fueron mutando. En Chile esperamos 30 años para que las mujeres jóvenes se empaparan del feminismo, cómo no recordarnos en los 90 y los 2000 a una mayoría de mujeres al borde o en la menopausia luchando por el derecho a decidir y la PAE (Píldora de Anticoncepción de Emergencia). Eramos las de entonces, las mismas de los 80.

En el 2007, a raíz de la negación de la PAE (Píldora de Anticoncepción de Emergencia)  se realiza la manifestación más grande contra un dictamen del Tribunal Constitucional, curiosamente fue más grande que la del Pinguinazo del 2006…pero nuevamente entramos en el silencio mayoritario. El feminismo no pegaba, las jóvenes consideraban que todo estaba bastante equilibrado, las “Soas” como nos dicen ahora, seguíamos insistiendo en la libertad de decidir, el fin de la Sociedad Conyugal (SIC) , una ley de violencia sustantiva, a igual trabajo igual suelto, paridad en los gabinetes  y tanto más…

Pero nada las enganchaba, hasta que se habló del flagelo de la violación a la integridad del cuerpo, la cuerpa, aparece el Me Too y hace eco acá en Chile comenzando un 17 de abril de l año 2018 en una primera denuncia donde estudiantes se toman dependencias de Universidad Austral de Valdivia pidiendo desvinculación de docente implicado en acoso sexual, luego el 30 de abril en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile la estudiante de derecho Sofía Brito denuncia a un ex integrante del Tribunal Constitucional por acosos sexual….se inicia un camino sin retorno de denuncias y paros de distintas casas de Estudios en Santiago y a lo largo de Chile, incluida la primera toma feminista de la Casa Central de la Universidad Católica.

Tomas y paros sólo realizadas por mujeres que se dedican a reflexionar y a conversar, evacuando petitorios a los cuales la mayor parte de los rectores deben responder positivamente. Las jóvenes han tomado el poder sobre sus cuerpas, de eso se trata esta ola del 2018, de la cuerpa, de la integridad de la cuerpa, de la decisión sobre nuestra cuerpa, pero de tanto más.

Las jóvenes feministas se van a meter líquidamente en todos los temas, van a exigir que sus compañeros trans sean tratades con su nombre social, que haya traducción para los  funcionarios a contrata, en su mayoría haitianxs por decir un par de cosas.. Las feministas y el feminismo y /o los feminismos se muestran como un paraguas de justicia social. Las mujeres empiezan a copar espacios en la FECH ya desde hace años, también desde el 2006, las jóvenes empiezan a darse cuenta que deben querer poder, porque sin poder estarán siempre al margen, y comienzan a aparecer liderazgos feministas y de mujeres en todos los ámbitos, educación, sindicatos, salud, medioambiente, niñez, y tantas otros espacios  de demandas y malestares. Al año siguiente, 2019, un 18 de octubre llega el estallido social, las mujeres estan ahí, son parte, aparecen Las Tesis con “El Violador eres Tu”, performance que se replicó en todo el mundo, que nos hizo sentido a todas las mujeres, a qué mujer no? tendríamos que preguntarnos tristemente. Paralelamente América Latina se despierta en la marea verde impulsada por Argentina pro decisión de las cuerpas… las mujeres estamos despiertas, y en Chile buscando espacios de poder porque gracias a todo este proceso y en particular al estallido del 18 de octubre, tendríamos nueva Constitución, plebiscito, gana una Convención Constituyente, hay que ir de candidatas pues se logra que sea paritaria. Las feministas lo tienen claro, esta es nuestra oportunidad para que además sea una Constitución Feminista, necesitamos tener poder, las mujeres ganan la mayoría, para lograr la paridad 11 mujeres debieron ceder su lugar a varones. Las mujeres ganamos más concejalías y varias Alcaldías, ese es el camino.

Querer, ansiar, trabajar para tener poder y así poder hacer.

Un comentario de “Desear el poder

  1. Liliana Martínez dice:

    Bravo Kena, buen trabajo de tantas y tantas mujeres que, como tú, han luchado y seguirán luchando por la igualdad de género, la justicia social y un país más digno. Qué tengas grandes logros como concejala y en tu propia vida.

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